La historia de la Atención Pre – Hospitalaria es remota y podría decirse que se inicia con el primer transporte de un paciente a un servicio de atención en Salud. Se dice que en la época de los Zares de Rusia, el médico y un ayudante se trasladaban en una carreta por los campos de batalla y recogían los pacientes más graves para llevarlos a los servicios de atención en Salud. En la guerra Napoleónica los heridos de la batalla eran transportados en carretas tiradas de caballos o por hombres, siempre en la retaguardia como manera de proteger al personal médico del frente de batalla, es ahí donde aparece el término Ambulancia, de la raíz francesa “ambulant” que significa camina o deambula. Sin embargo, pasaron muchos años hasta que se comenzó a pensar en hacer tratamiento a pacientes mientras eran trasladados. 
El concepto de Atención Pre-Hospitalaria nació aproximadamente en 1940 con los cuerpos de bomberos de los Estados Unidos, quienes fueron los primeros en brindar atención médica a los enfermos o heridos mientras eran transportados. En 1960 la Academia Nacional de Ciencias introdujo normas para el entrenamiento del personal que tripula las ambulancias y en 1962 se programó el primer curso para la formación de Técnicos en Emergencias Medicas.
Los primeros esfuerzos desarrollados estuvieron encaminados a las enfermedades coronarias como las arritmias graves y muerte súbita, fue así como aparecieron la primeras Unidades Coronarias Móviles. Luego, con la experiencia bélica de Corea y Vietnam, donde se evidenció la importancia de la asistencia inmediata de los heridos en el campo de batalla por personal especializado combinándolo con un transporte rápido para la iniciación del tratamiento definitivo, fue que los sistemas de atención en salud tanto públicos como privados empezaron a incorporar a estos, recursos específicos para que pudiera darse una adecuada asistencia en corto tiempo a las víctimas de traumatismos o hechos violentos y lograr así disminuir la mortalidad por esta causa.
Foto de una ambulancia Dodge WC-54 3/4 Ton de la 2ª Guerra Mundial.

Más datos sobre la Atención Pre-hospitalaria:

En 1797 Jean Dominique Larrey Diseña el TRIAGE y el tranporte de Heridos.

En 1847Malaga El transporte de Heridos en la Guerra duraba Horas y hasta días.

En 1862 Jhon Letterman Mejora el sistema con una ambulancia Con un sargento a caballo y 2 camillas dentro del carruaje.

En 1862 Avance Importante en la fijacion de las fracturas femorales Disminuye 70% la mortalidad en el traslado.

En 1867 Jean Henry Dunant crea la cruz roja.

En 1870 Se usa por primera vez el medio aéreo.

En 1910 Primeras pruebas de traslado en aeroplano en Francia, luego de 800 metros el avion cae.

En 1944 Durante la segunda Guerra mundial mejoran los sistemas de ambulancias.

En 1951 Guerra de Corea se usan los helicópteros para evacuar los heridos del sitio.

En 1956 Safar y Elan perferccionan las tecnicas de reanimación.

En 1959 Desarrollo del primer desfibrilador.

En 1959 El interés Mundial de países como Francia URSS, alemania e Italia comienzan a estructurar sus sistemas de Atencion Prehospitalaria SAMU Francia.

EN LATINOAMÉRICA 

En 1979 Dr Gustavo Baez Cirujano de la Cruz Roja Mexicana intenta comenzar un Programa de entrenamiento “Sin Éxito”.

En 1979 Brasil y Venezuela inician sus pasos en la creacion de los mismos programas.

En 1981 Dres. Griffe y Zamudio retoman el tema y crean la Escuela Formal de Tecnicos en Urgencias Medicas.

En 1981 Republica Dominica constaba con sus avances y crea el 1er Curso EMT.

HISTORIA DE LAS AMBULANCIAS

Uno de los mas antiguos documentos médicos conocidos, el Papiro de Edwin Smith, escrito en el 1.500 a.C., hace una descripción viva de categorización y tratamiento de heridos. Referencias a cuidados prehospitalarios de emergencia también se encuentran en el Código de Hammurabi de Babilonia donde se describe un detallado protocolo de tratamiento de los heridos. En el antiguo testamento, Elisha sopla en la boca de un niño muerto y le devuelve la vida. El Buen Samaritano no solo trataba a los viajeros heridos sino que entrenaba a otros para ello.

Existen registros de transportes forzados de personas hacia los leprosarios o con problemas psiquiátricos en la antigüedad. Probablemente la expulsión organizada de los leprosos fue el primer sistema organizado de transporte. Las autoridades eran responsables de quitar de sus casas a estos enfermos y aislarlos del resto de la comunidad, lo que era una medida para impedir el contagio. Los pacientes leprosos fueron dados habitualmente por muertos cuando eran llevados a los leprosarios, los que eran mas a menudo prisiones mas que lugares de tratamiento, dado que dicha enfermedad se consideraba como un castigo de Dios.

Los pacientes con enfermedades venéreas eran tratados de la misma manera. Muchas formas de transporte de los enfermos fueron inventadas. En tiempos muy antiguos, sin duda, los enfermos fueron llevados entre dos amigos quienes lo transportaban de la manera que a ellos les resultaba más conveniente. Si había una sola persona para transportarlo, seguramente lo hacía sobre sus espaldas. Probablemente el siguiente modo de transporte de los heridos o enfermos fue usando dos postes a los que se ataba fuertemente una hamaca.

Este tipo de camilla fue usado durante muchos, muchos años. Los postes eran colocados por debajo de los brazos y estos se apoyaban a lo largo de ellos.

Mulo-Ambulancia 1895.

El primer vehículo para el transporte de los enfermos fue probablemente construido cerca del año 900 a.C. La “hamaca anglosajona” podía ser frenada ya quienes la conducían habían atado cadenas a sus ruedas para impedir que se desbarranque en las bajadas. No obstante, el enfermo debería tener una rústica montura balanceándose hacia adelante y atrás.

Pocos cambios fueros registrados en los siguientes años, hasta que los Normandos llegaron a Inglaterra con su “litera a caballo” para el transporte de los inválidos. Diferentes adaptaciones de este sistema fueron utilizadas hasta el siglo XVII. Los normandos suspendían una cama de dos postes que se tomaban por sus extremos a dos arneses especiales, colocado uno en el caballo de adelante y otro en el de atrás. Ciertamente el paciente debía soportar una serie de saltos al ser transportado y seguramente en muchas oportunidades estos saltos eran fatales para los enfermos.

No hay demasiadas referencias al traslado de los heridos en las guerras de la antigüedad, pero se sabe que los transportaban en carrozas (cuadrigas). Los griegos y los romanos disponían de cirujanos en el campo de batalla para el tratamiento de los heridos. En la Ilíada y la Odisea se explican algunos procedimientos. Durante todo el tiempo que duró la Edad Media existieron carretas para transportar cuerpos, usadas particularmente cuando poblaciones enteras sucumbían ante la peste, aunque el uso de esas carretas por lo general se limitaba a acarrear muertos.

El termino “ambulancia” de acuerdo con el libro “El origen de los términos médicos” de Henry Alan Skinner “es mas comúnmente aplicado a un vehículo en el cual los enfermos o heridos son transportados. En la organización militar el término – ambulancia de campo – hace referencia a una unidad equipada para el transporte y el tratamiento de emergencia de los heridos. Esos – hospitales de campo- (ambulancias) fueron introducidos por la Reina Isabel la católica durante el sitio de Málaga en mil cuatrocientos ochenta y siete (1487) y revividos por su nieto Carlos V durante el sitio de Metz en mil quinientos cincuenta y tres (1553).En las postrimerías del siglo XV, Fernando e Isabel de España lideraron sus ejércitos en una cruzada contra los moros.

Ellos hicieron de esa guerra una guerra religiosa y la tomaron para los soldados y para ellos mismos como una forma de elevar sus espíritus. Fernando se interesó por lo difícil de la vida militar y fue capaz de poner orden. 
Voluntarios de los países de toda Europa llegaron así a España para tomar parte de esa organización militar. Consecuentemente, los españoles aprendieron el arte de la guerra especialmente de los mercenarios suizos. Así, el Capitán español Gonzalo de Córdoba se familiarizó con los métodos europeos y el desarrollo de las tácticas militares que hicieron de los españoles los mejores soldados de Europa.

Voluntarios de los países de toda Europa llegaron así a España para tomar parte de esa organización militar. Consecuentemente, los españoles aprendieron el arte de la guerra especialmente de los mercenarios suizos. Así, el Capitán español Gonzalo de Córdoba se familiarizó con los métodos europeos y el desarrollo de las tácticas militares que hicieron de los españoles los mejores soldados de Europa.Nuevas ideas militares fueron combinadas con las antiguas.

Fernando e Isabel pusieron un interés sin precedentes en el bienestar de sus tropas. Fueron reunidos elementos médicos y quirúrgicos y fueron establecidos los primeros hospitales militares-ambulancias para el cuidado de los heridos. Pero no fue hasta cerca de trescientos años mas tarde que algunos acuerdos permitieron mover a los heridos hasta el hospital de campo durante las batallas y brindar ayuda en el lugar a aquellos que no podían ser movilizados.

LA AMBULANCIA LIVIANA DE LARREY

Dominique-Jean Larrey nació en Baudean, Francia el ocho de Julio de 1776. Era huérfano y es por ello que poco se sabe de su infancia. Dijo eventualmente que había estudiado con su tío Alexis quien había fundado una escuela especial de Cirugía en Toulouse. Completó sus estudios en Toulouse y decidió visitar otras universidades con el fin de adquirir los mayores conocimientos posibles de la profesión que eligió. Cuando llegó a París, se enteró que había vacantes para cirujanos asistentes en la marina, se presentó y fue aceptado.

El barco finalmente zarpó a principios de Mayo y Larrey estuvo enfermo la mayor parte del viaje. Describió y publicó sus enfermedades y todos los tratamientos que se aplicó. Atracó en Belle Isle, una isla al norte de Nueva Inglaterra (Canadá) (New foundland), que estaba bajo el dominio francés.
En sus escritos Larrey describió con gran detalle como trató un gran número de casos de escorbuto y otras enfermedades sufridas por la tripulación.
Cuando retornó a París en el invierno de 1789, los signos de la incipiente revolución se hicieron ostensibles. Larrey estudiaba entonces clínica quirúrgica con el Prof. Desault cuando un gran número de civiles heridos comenzó a llegar al Hotel Dieu. Los heridos provinieron de una multitud que se puso en contra de los dueños de una fabrica de papel. Los dueños de la fabrica llamaron a la artillería de la Guardia Suiza. 
Mas alborotos siguieron a la caída de la Bastilla lo que hizo que más y más heridos llegaran al hospital. Larrey tuvo una excelente oportunidad para estudiar el tipo de heridas que esa gente recibió en batalla. Como resultado de esa experiencia Larrey desarrolló una aguja quirúrgica semicircular con punta lanceolada y orificio para ser enhebrada. La Real Academia de Cirugía lo premió entonces con una medalla de oro por su contribución a la práctica quirúrgica.


En 1792 los Prusianos y los Austríacos declararon “Guerra contra los Reyes y Paz con todos los pueblos” El ejercito francés no estaba preparado para repeler el ataque de los enemigos quienes tiraban sus bombas y corrían. Le fue ordenado a Larrey unirse al ejercito del Rhin bajo el mando del General Luchner. Por algunas semanas, el personal médico se preparó y discutió sobre cirugía militar.


Larrey escribía entonces: _” En Limbourg, tuvimos un problema con el Rey de Prusia. La distancia a la que se encontraban nuestras ambulancias privó a los heridos de la atención requerida… creemos imposible atender a nuestros heridos frente al poder del enemigo, por lo que autoricé la construcción de un carruaje al que llamé ambulancia voladora”_. Así fue como en mil setecientos noventa y siete (1797) Larrey construyó sus “ambulancias volantes” (de la raíz francesa “ambulant” que significa “ambulante” o “que deambula o camina”) con dos ruedas para rescatar a los heridos. 


Se produjo la batalla entre los franceses a las ordenes del General Custine -quién reemplazó al General Luchner- y los prusianos en Spires. Aquí Larrey tuvo su bautismo de fuego. Las ambulancias fueron estacionadas cerca de dos millas y media por detrás de la retaguardia. Los heridos permanecieron en el campo de batalla hasta el cese del fuego y luego las ambulancias comenzaron a levantarlos para transportarlos hasta los hospitales de campaña.


Luego de algunas batallas, la conmoción que le causaba la carencia de una inmediata asistencia a los heridos en batalla hizo que se aproximase al Comisario General Villemansy con la idea de crear ambulancias especiales. Fue así autorizado a desarrollar sus planes.


Larrey quedó preocupado ya que con este sistema los heridos eran olvidados por un largo periodo de tiempo y la mayoría de ellos moría antes de ser recibidos en el hospital. Fue esta situación la que lo llevó a tratar de desarrollar un nuevo sistema de ambulancias que pudiese brindar ayuda “in situ” a los heridos y luego sacarlos del peligroso campo de batalla.


Primeramente, Larrey pensó en rescatar los heridos en camillas adosadas a la montura de los caballos, pero luego se decidió en favor de utilizar carruajes livianos.


Larrey vió trabajar sus ambulancias en las montañas cerca de Konigstein, en Prusia. La terrible experiencia de ver desarrollarse una batalla en un terreno montañoso fue balanceada con el hecho de que sus ambulancias salvaron gran cantidad de vidas.


El joven Napoleón Bonaparte, en una corta y exitosa campaña condujo a los austríacos fuera del norte de Italia, y mientras disfrutaba de su prominencia militar, puso sus esfuerzos en equipar a sus ejércitos. Se hallaba impresionado por la reputación de Larrey que con su humano tratamiento a los heridos en batalla atrajo a Napoleón. Larrey fue ordenado incorporarse al ejercito de Italia y organizar un servicio de ambulancias similar al que creó en mil setecientos noventa y tres (1793) para el ejercito del Rhin.

Ambulancia Napoleónica.

Se puede especular entonces, que los contemporáneos a Napoleón con sus brillantes innovaciones en el campo de batalla en lo que respecta a la artillería liviana, inspiraron también a Larrey; tal como los médicos actuales adaptaron el uso militar de los helicópteros, a la evacuación aeromédica civil. Larrey además creó detallados protocolos de tratamiento como la temprana amputación de los miembros baleados para prevenir la gangrena.


Antes de la innovación del servicio de ambulancias realizada por Larrey, los reglamentos militares requerían que las ambulancias estuvieran estacionadas en la retaguardia. Los vehículos eran pesados, primariamente utilizados para el transporte de los cirujanos y el equipamiento. El Barón Percy, compañero mayor de Larrey y quien compartía con él la responsabilidad por el departamento de cirugía del ejercito, había diseñado un vehículo de cuatro ruedas que tenía un poste emplazado en forma longitudinal en el centro y en el que a manera de caballete, los cirujanos viajaban a horcajadas, mientras cabalgaban hacia los heridos luego de finalizada la batalla.


Larrey diseñó una ambulancia liviana de dos ruedas que se estacionaba entre las tropas y que permitía a los cirujanos trabajar en el campo de batalla. El también utilizó esos vehículos para levantar a los heridos y transportarlos a los hospitales. El las llamó “ambulancias livianas” porque se estacionaban junto a la artillería liviana en el campo de combate. 

Larrey dirigió el servicio de ambulancias durante la campaña napoleónica a Italia en 1797 y en 1798 organizó el servicio de salud para el ejercito en Egipto. Fue aquí que él usó animales para el transporte de los heridos e inventó una litera que podía ser adaptada para ser llevada encima de los camellos.


Fundó una escuela médica en Milán, Italia y fue cirujano de la Guardia Imperial Francesa en mil ochocientos uno (1801). Sirvió en veintiséis (26) campañas de las guerras napoleónicas desde mil ochocientos cinco (1805) hasta Waterloo en mil ochocientos quince (1815).Mientras practicó cerca de doscientas (200) amputaciones en el ambiente amargo y frío de Borodino, en Rusia, donde comprobó el valor del frío en las amputaciones.

Tiene además otros créditos científicos, fue el responsable de las dos primera desarticulaciones exitosas de miembro inferior a la altura de la articulación de la cadera en 1803. El método de desarticulación del húmero a la altura del hombro recibe su nombre. Descubrió que la espinilla era buena para limpiar las infecciones y que el tracoma era contagioso. Alentaba a los pacientes con fracturas de los miembros inferiores a dejar la cama lo mas pronto posible y fue probablemente le primero en reconocer que la conjuntivitis granular era contagiosa.

Su hijo, el Barón Felix-Hippolyte Larrey (1808-1895) fue Jefe de Cirugía del Cuerpo médico del Ejercito y un pionero en el uso del Eter.

Es interesante notar que las mismas imágenes en las que se observa el sistema de transporte de heridos en animales, aparecidas en manuales médicos militares y diseñado por Larrey en aquellos tiempos, son similares a los que fueron utilizados durante la guerra de Vietnam.

Ambulancia Ford T de 1916.

Fuentes:

TESSINF 2012

TESSINF

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